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Clínica Revita

Neurología y salud cerebral

Espolón calcáneo: qué es, síntomas y tratamiento

20 de octubre de 2026 · 4 min ·

Espolón calcáneo: qué es, síntomas y tratamiento

Si te duele el talón al dar los primeros pasos de la mañana o al levantarte después de estar un rato sentado, puede que tengas un espolón calcáneo. Conviene aclarar una cosa desde el principio: el espolón aparece en las radiografías de muchas personas que no sienten ningún dolor. Lo que suele doler no es el pico de hueso en sí, sino la fascia plantar inflamada que tira de él. Por eso el tratamiento se dirige sobre todo a esa inflamación. En este artículo te explicamos qué es el espolón calcáneo, cómo se diagnostica y qué opciones existen para aliviar el dolor, desde las plantillas y los ejercicios hasta las ondas de choque.

¿Qué es el espolón calcáneo?

El espolón calcáneo es una pequeña prominencia de hueso que se forma en la parte inferior del hueso del talón (el calcáneo), justo donde se inserta la fascia plantar, la banda de tejido que recorre la planta del pie. Se forma de manera gradual, como respuesta del cuerpo a una tensión repetida en esa zona.

La idea más extendida -que el espolón «clava» y por eso duele- no encaja con lo que se ve en la consulta. El hueso extra puede estar presente durante años sin molestar. El dolor aparece cuando la fascia plantar se irrita e inflama, un cuadro que se llama fascitis plantar y que muchas veces acompaña al espolón. Entender esta diferencia ayuda a elegir el tratamiento adecuado.

Síntomas del espolón calcáneo

El síntoma principal es un dolor en la base del talón con un patrón bastante característico:

  • Dolor en los primeros pasos, al levantarte de la cama por la mañana o después de un rato sentado. Suele mejorar al caminar un poco y volver a aparecer tras el reposo.

  • Molestia al estar de pie mucho rato o al caminar sobre superficies duras.

  • Un punto de dolor localizado en la parte interna del talón, que notas si lo presionas con el dedo.

El dolor puede ir y venir durante semanas o meses. En algunos casos se mantiene estable y en otros empeora si no se cuida la zona.

Espolón calcáneo y fascitis plantar: en qué se diferencian

Son dos cosas distintas que aparecen juntas con frecuencia, y conviene no confundirlas.

 

Espolón calcáneo

Fascitis plantar

Qué es

Prominencia de hueso en el talón

Inflamación de la fascia plantar

Se ve en

Radiografía

Exploración clínica y, si hace falta, ecografía

¿Duele siempre?

No; muchas veces es un hallazgo casual

Sí, es la causa habitual del dolor

Qué se trata

Rara vez el hueso

La inflamación y la sobrecarga

En la práctica, cuando se trata bien la fascitis plantar, el dolor mejora aunque el espolón siga ahí. Si quieres profundizar en la inflamación de la fascia, puedes leer nuestro artículo sobre fascitis plantar.

Causas y factores de riesgo

El espolón se desarrolla por una tensión mantenida en la fascia plantar. Los factores que más influyen son:

  • Sobrepeso, que aumenta la carga sobre el talón en cada paso.

  • Calzado inadecuado, con poca sujeción o suela muy fina.

  • Correr o caminar mucho, sobre todo en superficies duras o con un aumento brusco de la actividad.

  • La forma del pie: pie plano o, al contrario, arco muy pronunciado.

  • La edad, porque con los años la fascia y la almohadilla grasa del talón pierden elasticidad.

Muchas veces se combinan varios factores a la vez. Identificarlos es parte del tratamiento, porque reducir la causa es lo que evita que el problema vuelva.

Diagnóstico: cuándo hace falta una radiografía

El diagnóstico empieza por una consulta en la que el médico pregunta por el tipo de dolor y explora el pie. En muchos casos, con la historia y la exploración es suficiente para orientar el tratamiento.

La radiografía confirma la presencia del espolón y ayuda a descartar otras causas de dolor en el talón, pero no es imprescindible en todos los casos: recuerda que ver un espolón en la imagen no significa que sea el responsable del dolor. La ecografía resulta útil para valorar el estado de la fascia plantar, que es lo que suele estar inflamado.

Tratamiento del espolón calcáneo

La mayoría de los casos mejoran con medidas conservadoras, es decir, sin cirugía. El objetivo es reducir la inflamación, descargar la zona y corregir lo que está sobrecargando el talón.

Plantillas y taloneras

Las plantillas con soporte del arco y las taloneras de silicona amortiguan el impacto y reparten mejor la carga. Son una de las primeras medidas que se recomiendan porque alivian la presión sobre el talón en cada paso. Lo ideal es que la plantilla se ajuste a la forma de tu pie; en algunos casos se recomiendan plantillas hechas a medida.

Ejercicios y estiramientos

Mantener flexibles la fascia plantar y la musculatura de la pantorrilla reduce la tensión sobre el talón. Estos ejercicios suelen formar parte del tratamiento:

  1. Estiramiento de la fascia plantar. Sentado, cruza el pie dolorido sobre la otra pierna, sujeta los dedos y tira suavemente hacia atrás hasta notar tensión en la planta. Mantén 20–30 segundos y repite varias veces.

  2. Estiramiento de la pantorrilla contra la pared. De pie frente a una pared, adelanta una pierna y estira la de atrás con el talón apoyado en el suelo. Notarás tensión en la parte posterior de la pierna.

  3. Rodar una pelota o una botella fría bajo la planta del pie durante uno o dos minutos. El frío añade un efecto antiinflamatorio.

  4. Recoger una toalla con los dedos del pie, para activar la musculatura de la planta.

Conviene hacerlos de forma constante y sin forzar hasta el dolor. Si una molestia aumenta en lugar de mejorar, mejor consultarlo.

Ondas de choque para el espolón calcáneo

Cuando el dolor no cede con las medidas anteriores, una de las opciones con más respaldo es la terapia por ondas de choque (ESWT). Es un procedimiento no invasivo: un aplicador transmite ondas acústicas a la zona del talón para estimular la circulación y los procesos de reparación del tejido, y así reducir el dolor de la fascia inflamada.

Según los estudios disponibles, las ondas de choque pueden mejorar el dolor del talón crónico en muchos pacientes que no habían respondido a otros tratamientos. El número de sesiones se ajusta a cada caso; habitualmente son entre 3 y 5 sesiones, normalmente una por semana, y el médico define el número exacto tras valorar tu talón. 

En la clínica aplicamos este tratamiento con ondas de choque con equipos STORZ MEDICAL, dentro de un plan que combina la terapia con el resto de medidas (plantillas, ejercicios y corrección de la sobrecarga). Puedes ver cómo trabajamos el dolor del aparato locomotor en nuestra sección de ortopedia.

¿Cuándo se plantea la cirugía?

La cirugía del espolón calcáneo es poco frecuente y se reserva para los casos en los que el dolor persiste durante muchos meses a pesar de haber probado, de forma correcta y continuada, todas las opciones conservadoras. La mayoría de las personas no llegan a necesitarla.

Cuándo consultar al médico

Pide valoración médica si:

  • El dolor en el talón dura más de dos o tres semanas o te limita para caminar o trabajar.

  • Aparece hinchazón, enrojecimiento o calor en la zona.

  • El dolor es muy intenso tras una caída o un golpe, para descartar una fractura.

  • Tienes diabetes o problemas de circulación y notas dolor o cambios en el pie.

Las ondas de choque y otros tratamientos tienen contraindicaciones (por ejemplo, el embarazo, ciertos trastornos de la coagulación o infecciones en la zona), por lo que siempre se valoran de forma individual antes de empezar.

Preguntas frecuentes

¿El espolón calcáneo desaparece? El pico de hueso normalmente no desaparece, pero esa no es la cuestión importante: lo que se trata es el dolor, y en la mayoría de los casos se controla bien con medidas conservadoras aunque el espolón siga en la radiografía.

¿Cuántas sesiones de ondas de choque hacen falta? Depende de cada persona y de cuánto tiempo lleve el dolor. Lo habitual son entre 3 y 5 sesiones, una por semana, pero el número exacto lo decide el médico después de valorarte. 

¿Sirven los remedios caseros? Algunas medidas que puedes hacer en casa ayudan de verdad: aplicar frío, descansar del impacto, estirar y usar un calzado con buena amortiguación. Son un buen apoyo, pero tienen un límite: si el dolor persiste varias semanas, conviene una valoración para orientar bien el tratamiento.

Reserva tu consulta

Si llevas tiempo con dolor en el talón, lo mejor es empezar por una valoración. Tras la primera consulta diseñamos un plan personalizado para aliviar el dolor y evitar que vuelva.