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Clínica Revita

Ondas de choque

Periostitis tibial: por qué duele la espinilla al correr y cómo tratarla

21 de octubre de 2026 · 4 min ·

Periostitis tibial: por qué duele la espinilla al correr y cómo tratarla

Empezaste a correr, o subiste de golpe los kilómetros, y a las pocas semanas te apareció un dolor en la parte interna de la espinilla. Es una de las lesiones más habituales en corredores, sobre todo al principio o tras un cambio brusco en el entrenamiento, y tiene nombre: periostitis tibial. La buena noticia es que, bien manejada, suele responder bien. La mala es que, si la ignoras y sigues corriendo igual, puede alargarse mucho. Aquí te explicamos por qué aparece, cómo distinguirla de algo más serio como una fractura por estrés, y qué hacer para recuperarte.

¿Qué es la periostitis tibial?

La periostitis tibial es una irritación de la zona de la tibia donde se insertan los músculos de la pierna, por una sobrecarga repetida. Su nombre médico más preciso es síndrome de estrés tibial medial, porque el dolor se localiza en el borde interno de la tibia.

En el fondo es una señal de que la tibia y los tejidos que la rodean están recibiendo más impacto del que pueden asimilar en ese momento. No es una lesión grave en sí misma, pero conviene atenderla pronto, porque comparte origen con problemas más serios.

Síntomas

El patrón típico es bastante reconocible:

  • Dolor en el borde interno de la espinilla, en una zona más o menos amplia (no un punto único).

  • Molestia al empezar a correr, que a veces mejora al calentar y vuelve después de la actividad.

  • Dolor al presionar la zona con los dedos a lo largo del hueso.

Al principio el dolor aparece solo con el ejercicio. Si la sobrecarga continúa, puede empezar a notarse también al caminar o en reposo, y eso es una señal para parar y consultar.

Causas

La periostitis tibial es una lesión por sobreuso. Los factores que más la provocan son:

  • Aumentar la carga demasiado rápido: más distancia, más velocidad o más sesiones en poco tiempo.

  • Superficies duras como el asfalto.

  • Calzado desgastado o poco adecuado para tu pisada.

  • La mecánica del pie, como una pronación marcada.

  • Correr con la musculatura poco preparada para el volumen que le pides.

Periostitis o fractura por estrés: señales de alarma

Esta distinción es la parte más importante del artículo, porque cambia por completo lo que hay que hacer. La periostitis afecta a una zona amplia del hueso; la fractura por estrés es una fisura en un punto concreto y necesita más reposo y, a veces, un tratamiento específico.

Sospecha de algo más que una periostitis si:

  • El dolor se concentra en un punto muy localizado, que puedes señalar con un dedo.

  • Duele en reposo o por la noche, no solo al correr.

  • El dolor empeora de forma progresiva pese a bajar la carga.

En estos casos conviene una valoración médica y, probablemente, una prueba de imagen (radiografía o resonancia), porque una fractura por estrés que se sigue forzando puede complicarse.

Cómo curar la periostitis tibial

El tratamiento combina descanso del impacto y una vuelta ordenada a la actividad.

Descanso relativo y vuelta progresiva a correr

«Descanso relativo» no significa sofá: significa dejar de hacer lo que duele (el impacto de la carrera) y mantener la forma física con actividades sin impacto, como la bicicleta o la natación. Cuando el dolor cede, se vuelve a correr de forma gradual, aumentando poco a poco y sin prisa.

Ejercicios y estiramientos

  • Estiramientos de la musculatura de la pantorrilla (gemelos y sóleo), que suele estar tensa.

  • Fortalecimiento progresivo de la pierna y del pie para que absorban mejor el impacto.

  • Trabajo de equilibrio y control del tobillo.

Conviene empezar con suavidad y sin reproducir el dolor.

Vendaje

El vendaje neuromuscular puede dar algo de alivio y sensación de soporte durante la fase de recuperación, pero es una medida de apoyo: no sustituye al descanso del impacto ni al trabajo de fortalecimiento.

Ondas de choque en la periostitis crónica

Cuando la periostitis se cronifica y no responde a las medidas anteriores, la terapia por ondas de choque es una opción a considerar. Según la evidencia disponible, puede ayudar a reducir el dolor y estimular la recuperación del tejido en casos persistentes. Aplicamos este tratamiento con ondas de choque con equipos STORZ MEDICAL, siempre dentro de un plan que incluye la corrección de la causa (carga, calzado, pisada). Puedes ver nuestro enfoque en la sección de ortopedia.

Cómo prevenirla

La mejor forma de no recaer es corregir lo que provocó la lesión:

  • Aumenta la carga de forma gradual (la regla de subir poco cada semana es un buen punto de partida).

  • Alterna superficies y evita abusar del asfalto.

  • Revisa el calzado y cámbialo cuando esté desgastado.

  • Incluye trabajo de fuerza para la pierna y el pie.

  • Respeta los días de descanso.

Cuándo consultar al médico

Pide valoración si el dolor dura más de dos o tres semanas, si aparece en reposo o por la noche, si se concentra en un punto muy concreto, o si no mejora al reducir la carrera. La terapia por ondas de choque tiene contraindicaciones (embarazo, ciertos trastornos de la coagulación, infecciones locales), por lo que se valora de forma individual.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en curarse la periostitis tibial? Depende de cuánto tiempo lleve y de lo bien que respetes el descanso del impacto. Un caso reciente puede mejorar en unas semanas; uno que se ha arrastrado forzando la carrera puede necesitar bastante más. Lo que más alarga la recuperación es seguir corriendo con dolor.

¿Puedo correr con periostitis? Correr con dolor tiende a empeorarla. Lo recomendable es sustituir temporalmente la carrera por actividad sin impacto y volver a correr de forma progresiva cuando el dolor haya cedido.

¿Qué calzado conviene? Un calzado en buen estado y adecuado a tu tipo de pisada, con buena amortiguación. Si tienes dudas, un análisis de la pisada ayuda a elegir y, en algunos casos, a valorar plantillas.

Reserva tu consulta

Si el dolor de espinilla no te deja entrenar con tranquilidad, una valoración te ayudará a descartar causas más serias y a planificar la vuelta a la carrera. Tras la primera consulta diseñamos un plan personalizado.